La experiencia de cruzar Rusia. [Guía de viaje a Rusia]

El viaje que realizamos por un mes atravesando toda Rusia es una de las cosas más chulas que hicimos en nuestro viaje de 8 meses por Europa. Y es que Rusia tiene (casi) todo lo que a nosotros nos gusta de un sitio. Mucha historia, controversia, cierto «peligro», gente amable, diferencias culturales…

Un mes intenso por la «madre patria rusa» que nos dio para experimentar en relativa profundidad la cultura rusa. En este artículo-guía personal de viaje a Rusia, os contamos cuál ha sido nuestra sensación viajando por la tierra de los zares y la antigua Unión Soviética.

¡Allá vamos!


El reto de entrar a Rusia

La primera señal de que Rusia es diferente a los países por los que ya habíamos pasado, es lo difícil que es conseguir un visado para entrar. Conseguir un visado desde España no es relativamente difícil, solamente hace falta soltar unos 70€ y esperar una semana. Pero para nosotros sacar el visado en España no era una opción, ya que ya llevábamos 6 meses en ruta.

La frontera rusa esta completamente cerrada
La frontera rusa esta completamente cerrada

Por lo tanto, la opción que vimos mas viable era sacar el visado en Georgia. Habíamos oido hablar de experiencias de todo tipo en la embajada de Rusia en Tiblisi, la capital de Georgia. Pero por suerte para nosotros, acababan de abrir una nueva oficina que se encargaba de los visados.  La visa costaba un poco más que antes, cuando se iba directamente a la embajada, pero bueno…  no tuvimos demasiados problemas y obtuvimos nuestra visa después de pagar mas de 100€ por persona.

Pero lo peor eran dos cosas: por un lado que durante una semana se quedaron nuestros pasaportes. Y eso en un país extranjero es un problema. Buenos mal que nadie nos pidió la documentación en esos días. Bueno, de hecho, nadie nos pedió la documentación en todo el viaje, mas allá de las fronteras y controles militares.

Nuestra ruta por Rusia
Nuestra ruta por Rusia

Y la otra cosa negativa es que para turistas solo se da un mes de visado. Y aunque cruzábamos Rusia de sur a norte, en vez de este a oeste, que es mucho más extenso,  el recorrido que al final realizamos fue de 5600 kilómetros por carreteras en un estado «regulero».

Y una vez conseguido el visado… ¿Por dónde cruzar la frontera?

Rusia se lleva mal con la mayoría de sus vecinos, y muchas de las zonas fronterizas son bastante «peligrosas» o incluso están cerradas. Toda la zona del Cáucaso es un volcán, que de vez en cuando explota y se producen pequeñas guerrillas. De hecho, Georgia, en donde conseguimos el visado tiene dos regiones autónomas apoyadas por el gobierno ruso: Abjasia y Ostetia del Sur.

Por lo tanto, finalmente decidimos cruzar a Rusia por la frontera cercana al Mar Caspio que tiene Rusia con Azerbaiyán. Y a parte de anécdotas como que nos hicieron sacar todo de la furgoneta, o que algunos formularios estaban solamente en ruso, no tuvimos problema. Con ayuda del Google Traductor y de los agentes de aduanas, entramos a Rusia sin mayores problemas.


En territorio comanche: Chechenia

A los rusos les gusta mucho esto de jugar a las guerras
A los rusos les gusta mucho esto de jugar a las guerras

El primer contacto con Rusia fue el más «auténtico» de todos. Entramos por la región rusa de Darguestán, una región que ha tenido muchos altercados en el pasado (y en el no tan pasado) debido al intento de independencia de la región del resto de Rusia. Y no solo eso, esta región esta pegando con la famosa región rusa de Chechenia, que tantas guerras y aperturas de telediarios con atentados terroristas ha tenido en los últimos 20 años.

Zona rusa donde a no se aconseja viajar
Zona rusa donde a no se aconseja viajar

Nosotros la verdad que no nos dimos cuenta de lo «especial» de estas regiones. Nos percatamos de estas dos cosas ya cuando estábamos en Noruega. Hay un mapa que visitamos de vez en cuando, llamado Travel Risk Map, que mide cuán peligroso o seguro es cada región del mundo, y nos dimos cuenta a posteriori que las regiones del sur de Rusia estaban categorizadas como «totalmente desaconsejable el viaje«. La embajada de España, Reino Unido o Francia también desaconseja el viaje a esas regiones rusas.

Hemos de decir que nosotros fuimos por todos lados libremente, y que no notamos nada extraño ni tuvimos sensación de «inseguridad». De hecho la gente de esta región fue bastante amable y nos invitaba a tomar té a sus casas.

Lo que si notamos es que había muchos controles policiales o militares en la carretera. Suponemos que era por estos temas, ya que más adelante en Rusia no nos los encontramos. Y en estos controles policiales tienen lugar una de las principales anécdotas del viaje.

¡Nos intentaros cobrar por pasar los controles! Es decir, directamente nos pedían dinero, o de manera más «disimulada», nos pedían un regalo para ellos para que pudiéramos continuar el viaje. Es curioso como el soborno y la corrupción todavía están presentes en Rusia. Aunque solo en determinadas zonas. Mas tarde les contamos la historia a rusos de otras regiones y alucinaban con que esto hubiera pasado.

Momentos antes del soborno en Rusia. El vídeo lo podéis ver en Youtube
Momentos antes del soborno en Rusia. El vídeo lo podéis ver en Youtube

A los militares que nos pidieron dinero les contestamos con un tajante «NO», y nos dejaron continuar sin problemas. El momento lo conseguimos grabar y lo tenemos en nuestro vídeo de Youtube.

Por lo que pudiera pasar en cualquier viaje, y especialmente por zonas como esta, conviene llevar un seguro de viajes. Nosotros en Rusia llevamos un seguro de IATI.

Un país de culturas: Kalmukia

Un tema que también nos sorprendió de Rusia es la gran diferencia étnica y cultural del país. Y es normal, Rusia es el país más grande del mundo, por lo que las diferencias entre sus regiones, situadas a miles de kilómetros entre sí, son enormes.

Asi como nos gustó la cultura, no tanto la gastronomía :(
Asi como nos gustó la cultura, no tanto la gastronomía. De esa imagen estaba casi todo demasiado fuerte 🙁

Rusia se divide en 95 regiones, y cada una de ellas es como un país diferente. Nosotros lo descubrimos en la República de Kalmukia. De repente, cuando cruzábamos pueblos empezábamos a ver a todo el mundo con unos rasgos muy orientales. De hecho, nos parecían mongoles. Cuando paramos a pernoctar en un pequeño pueblo en medio de la nada, ¡todo el mundo era oriental! ¡Parecía que eso no podía ser Rusia! ¡A ver si nos habíamos teletransportado a China!

Esa noche, investigando por internet, descubrimos que la región en la que estábamos se llamaba Kalmukia, y que hace unos cuantos siglos un pueblo procedente de Mongolia se desplazó hasta esa región Rusia, situada entre el Mar Negro y el Mar Caspio, y ahí ha permanecido hasta nuestros días.

Uno de los templos budistas de Kalmukia
Uno de los templos budistas de Kalmukia

De hecho, es la única región europea donde el budismo es la religión mayoritaria. Los templos budistas están por todas partes. Incluso el Dalai lama visitó Kalmukia hace unos años.

Por eso decimos que la diferencia cultural es bestial. Es verdad que en España por ejemplo, entre un gallego y un andaluz hay diferencia, pero en Rusia es totalmente otro mundo.


Historia Pura: Stalingrado

Rusia tiene un super interesante pasado histórico. Desde los primeros reinos, el gran imperio de los Zares, hasta su reciente pasado comunista. Puedes estar más o menos de acuerdo con el tema, pero es muy interesante pasear por las ciudades rusas y encontrarse por todas las esquinas símbolos y estatuas de su pasado soviético.

El país está lleno de símbolos comunistas
El país está lleno de símbolos comunistas

Y es que muchos rusos, especialmente los más ancianos, echan de menos el pasado comunista, por lo que los símbolos no se ven como algo negativo, si no como una etapa más de su historia.

Si tuviéramos que destacar algún lugar por su especial historia, sería la ciudad rusa de Stalingrado, hoy denominada Volgogrado. Es una ciudad donde en la Segunda Guerra Mundial se vivió una de las batallas más sangrientas.  Durante la batalla, que duró 200 días, murieron más de dos millones de personas. Y eso solo en Stalingrado.   Todavía quedan restos hoy en día de la guerra, un museo muy interesante y un enorme parque memorial a los caídos en la guerra y a la madre patria en honor a los que lucharon por Rusia.

Entre esos lugares «curiosos» en los que estuvimos, también intentamos entrar a una ciudad cerrada rusa, donde está prohibido el acceso a extranjeros. En nuestro canal de Youtube podéis ver más sobre lo que escondía el interior.

Un país enorme y abierto:  Hacia Samara y Kazán

El Kremlin e Kazan de noche
El Kremlin e Kazan de noche

Como ya hemos dicho, Rusia es un país enorme, donde las distancias entre las principales ciudades es de miles de kilómetros. Nosotros nos pasamos días enteros conduciendo, puesto que aunque a lo mejor fueran «solo» 600 kilómetros, con el estado de las carreteras (no existen casi autovías, por supuesto) se convertían en 8 o 10 horas de conducción.

De hecho, debido en gran parte al estado de las carreteras rusas (y a las de Azerbaiyán y de Georgia), se nos rompieron dos palieres y un rodamiento. En la ciudad rusa de Samara decidimos acudir al servicio oficial de Renault. La verdad es que no pudieron ser mas amables, y con ayuda de nuevo del Google Translate, nos entendimos perfectamente.

Las carreteras en Rusia eran interminables, y no siempre en el mejor de los estados posibles
Las carreteras en Rusia eran interminables, y no siempre en el mejor de los estados posibles

Es más, acabamos cenando y pasando el día siguiente con uno de los mecánicos que reparó la furgoneta.

Esa es otra de los puntos que más nos sorprendió de Rusia. Desde fuera, se vende la imagen del ruso serio (y borracho). Nada mas lejos de la realidad. Nosotros nos encontramos con gente muy abierta y simpática, muy alejado de los tópicos tradicionales rusos.

Posiblemente sea en gran medida porque nosotros tuvimos relación con gente más joven, y como pasa en todos los lugares, el salto generacional se nota. Y es que como vamos a hablar ahora, Rusia a cambiado mucho.

 

La otra Rusia: Moscú y San Petersburgo

Rocío en la famosa catedral de Moscú
Rocío en la famosa catedral de Moscú

Nuestros siguientes destinos fueron las grandes ciudades de Rusia: Moscú y San Petersburgo.  Son las ciudades que el 99% de la gente que viaja hasta Rusia visita. Y la verdad es que es como visitar otro país.

En estas dos ciudades se aprecia el ambiente totalmente «urbanita» de Rusia. La diferencia entre Moscú o San Petersburgo y el resto del país es una pasada. Por ejemplo, el sueldo medio de Moscú es de unos 1.000€ al mes, el doble que la media del resto del país.

San Petesburgo se asemeja más al estilo europeo
San Petesburgo se asemeja más al estilo europeo

La verdad es que el país se ha «occidentalizado»  muchísimo en los últimos años. Los McDonalds están por todos loados.

Os vamos a contar una anécdota. Rocío no tenía un buen abrigo para el invierno ruso y noruego que se avecinaba, por lo que pensamos que lo mejor era comprarlo en Rusia, donde a priori parecía que iban a tener excelentes abrigos a buenos precios. Preguntamos a la gente que conocimos en Rusia: ¿Dónde podemos comprar un buen abrigo?. La respuesta: En Decathlon. ¿De verdad hemos recorrido miles de kilómetros para acabar comprando un abrigo en una empresa francesa que tenemos al lado de casa?

Las grandes marcas tenían su versión en Cirílico
Las grandes marcas tenían su versión en Cirílico

Finalmente compramos el abrigo en SportMaster, una cadena de tiendas de deportes rusa. Eso sí, el abrigo era de una marca de California.  ?

Rusia, ha cambiado mucho. Pero una cosa cosa que nos dimos cuenta es que en cuanto al inglés, todavía van muy por detrás que el resto de países de Europa. Excepto en las grandes ciudades, prácticamente nadie habla ni una palabra del idioma de Shakespeare.

 

La Rusia más bonita: Hacia el Círculo Polar Ártico

Los paisajes del invierno del norte son impresionantes
Los paisajes del invierno del norte son impresionantes

El paisaje ruso en muchos lugares puede ser bastante monótono. Las regiones por las que nosotros nos movimos eran principalmente llanas, y en resumen: bastante aburridas. Si lo que quieres ver es la naturaleza más salvaje e impresionante, la zona europea de Rusia no destaca por ello.

Pero la cosa cambió para nosotros al norte de San Petersburgo. El paisaje comenzó a teñirse de blanco, los lagos helados y los árboles congelados comenzaron a surgir. ¡Qué pasada de lugares! El paisaje era muy similar a las fotografías que habíamos visto de la zona de lagos finlandeses.

Conducimos por carreteras totalmente heladas
Conducimos por carreteras totalmente heladas

Y qué decir de cuándo nos acercamos a Teriberka, un pequeño pueblo perdido a las orillas del Océano Ártico. De los lugares más bonitos que hayamos visto.

Ver el vídeo de nuestra experiencia en Rusia

Si queréis ver nuestra experiencia en Rusia, de cómo recorrimos este gigantesco país  y todas las ciudades que conocimos no os podéis perder nuestros vídeos ¡Subscribíos para enteraros de todas nuestras aventuras!


 

Como habéis visto Rusia es un país para explorar, lleno de contrastes donde lo antiguo y lo moderno se entremezclan. Si tenéis la oportunidad de viajar a Rusia, especialmente fuera de Moscú o San Petersburgo, no os lo penséis dos veces. Nosotros la verdad es que disfrutamos un montón de Rusia, especialmente porque viajamos en furgoneta camper, y permite tener más contacto con la gente local.

Eso sí, nos quedamos con muchas ganas de realizar el transiberiano, una vía de ferrocarril que recorre el país de este a oeste, en vez de sur a norte como hicimos nosotros. Nos lo apuntamos para la próxima.

Y hasta aquí este artículo. Si tienes planeado realizar un viaje a Rusia y tienes alguna duda, no dudes en dejar un comentario!

¡Nos vemos en la carretera!

6 comentarios en «La experiencia de cruzar Rusia. [Guía de viaje a Rusia]»

  1. Estoy mirando viajar este verano a países bálticos con escapada a Rusia. La idea es coger coche de alquiler en Riga pero me he desanimado mucho porque veo impedimentos por todas partes. Para empezar las compañías de alquiler no permiten pasar la frontera a Rusia y cualquier otro método me parece incomodo.
    Las horas de salida y llegada de tren muy malas.
    El avión no me compensa por precio.
    Además tendría que alquilar otro coche en San Petersburgo para poder recorrer los alrededores.
    Después de mucho mirar se me está viniendo a bajo el viaje que estaba planificando. Somos una pareja en edad ya de jubilarse y tampoco nos apetece pasar muchas complicaciones. De ahí lo del coche de alquiler porque te mueves donde quieres y a la hora que quieres. Y también queremos evitar tener que estar comprando billetes, coger taxis etc por la barrera del idioma.

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    • Buenas Yolanda. Como comentas, la opción de ir a Rusia desde los Bálticos en coche es un tanto complicada (papeleo…). Si solo queréis ir a San Petersburgo, lo ideal sería hacerlo con algún tour, o por transporte público…

      Un saludo!

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    • pues nosotros tambien estamos viendo un viaje a rusia desde Madrid ,asi que si podeis darnos recomendaciones,muy agradecidos. no estaría mal hacer un grupo. saludos

      Responder

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