Mejores bazares de Estambul: el sentido del olfato.

Estambul es una ciudad infinita. Infinita de colores, gente, cultura, olores, gastronomía, turistas, museos,  años de historia… Y hemos tenido que darle muchas, pero que muchas vueltas, par poder escribir sobre esta ciudad un post y que os transportara a las calles de los bazares, a los baos de los baños turcos, a los olores de las especias de sus platos, etc.

Y creemos haber dado con la forma perfecta: os vamos a presentar a Estambul a través de los sentidos. Es decir, a través de los únicos receptores de todos los estímulos que han hecho que nuestra visita a Estambul, haya sido una de las más excitantes de todo nuestro viaje por Road Trip Europa (2019).

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Los mejores mercados de Estambul: EL OLFATO

Y es que, es a través del sentido del olfato por el que te guiarás para descubrir los más famosos mercados de Estambul. Será gracias a «nuestro amigo» que sabremos si tenemos que girar la esquina, pasar más tiempo en una tienda u en otra, o parar a sorprenderte con algunas de las pastelerías o perfumerías que os iréis encontrando, durante vuestro descubrimientos de los mercados más antiguos del mundo. ¿Queréis saber cuales han sido nuestros preferidos?

El Bazar de las Especias

Y comenzamos con este mercado, porque sin duda, es el Mercado de las Especias nuestro favorito de todo Estambul. Fueron más de 5 veces las que acabamos yendo a este lugar en nuestros 3 días de estancia, nos tenía atrapados.

Este mercado con forma de L (aunque ya os contaremos nuestro truco para saltaros el atasco y «tapón» que se forma en el ángulo recto del recorrido) tiene de apodo el Mercado de Egipto y como no podría ser de otra manera, este lugar estaba conectado con la ruta de la seda que provenía de allí ( de ahí el nombre). El origen de este mercado, que ocupa el número uno en nuestra lista de bazares de Estambul, se debe al objetivo de conseguir una mejora económica y financiación para la Mezquita de Camii, la especial vecina de este mercado.

Para sortear el atasco que se forma en el ángulo recto de la L que forma, es suficiente con darte la vuelta y colarte por una de las pequeñas callejuelas que encontrarás, que os darán salida a una plaza abierta justo al lado de una de las carreteras principales. Esas callejuelas, aunque no «forman parte del Mercado de las Especias» son unas agradables sorpresas, ya que hay muchas menos gente, tienen artículos más originales que los que están en el propio mercado y están mucho menos llenos de gente.

Parking barato en Estambul centro
Parking barato en Estambul centro

Para acudir a este mercado, si lo hacéis a pie desde vuestro hotel no tendréis problemas, pues tanto el paseo disfrutando del ambiente de Estambul como algún transporte público os ubicará allí enseguida. Si vais con vehículo propio, os dejamos indicados un parking a un precio genial y a menos de 5 minutos del Mercado de las Especias: el precio de 24 liras el día completo (4 € al cambio).

Que ver en el Mercado de las Especias

Este mercado es especial para nosotros porque fue el primer sitio donde pusimos un pie al llegar a Estambul. Pero no solo por eso, claro esta.

A diferencia de otros mercados de Estambul, este no esta tan ordenado por gremios, ósea que las tiendas que venden sus productos en este mercado no están agrupadas. Según vayáis caminando os iréis encontrando una tienda muy diferente a su vecina de pared: bien podréis ver una pastelería, seguido de una tienda de frutos secos, otra de tecnología y una de lámparas y luces. No siguen un orden absoluto.

Esa es la magia que nos transmitía este sitio. Lo más difícil y que casi os aseguramos que conseguiréis más en la segunda visita que en la primera (situación que es común para todos los bazares) es conseguir no estar como «una polilla enfrente de una luz», viéndolo todo pero a la vez aturdidos por el conjunto tan grande de distracciones, y conseguir fijar el foco en las cosas que más os gustan.

Entre todas esas luces de las preciosas lamparas que venden, los olores de las especias y pastelerías, sonido de las tiendas de artefactos musicales, bastante gente (muchos de ellos locales ) que saben moverse como pez en el agua os encontraréis vosotros. No os preocupéis, al igual que nosotros, a la tercera vez que fuimos parecíamos uno más. Nosotros tenemos nuestras tiendas favoritas del Mercado de las Especias ¿Os interesan?

Tiendas favoritas del Mercado de las Especias

Y es que entre tanta variedad es difícil quedarse con solo algunas tiendas, pero en realidad, unas pocas fueron las que nos llevamos en la memoria con más amor.

 

Tienda de las Especias «del señor mayor»

Y en efecto, así la hemos titulado. Y es que nos toco ponerle un nombre para referirnos a esta tienda de todas las veces que fuimos. Es una tienda de especias, pero es especial. Un señor mayor te atiende con toda la amabilidad del mundo mientras ves como entran personas que no son turistas, si no locales. Primera señal de que la tienda es genial.

Nosotros íbamos a comprar azafrán y pareció que con solo vernos la cara intuyó que otros dos mix de especias no iban a encantar tanto que nos lo acabaríamos llevando. Al igual que en todos los puestos de mercado de Estambul, regateamos. Pero hemos de decir que aquí lo hicimos con todo el respeto del mundo, mientras que en las zonas de turismo lo haces más como un juego, en el cuál si no se hace trato, te marchas de allí y todos tan contentos ¿no se si notáis la diferencia?

Conclusión, no os podéis marchar de allí sin pimentón poco molido, el mix de las especias del kebap, y el precioso té de flores. Cuando hagáis la conversión de liras a euros, de los precios que indican todos los armarios de madera, acristalados para poder ver las especias, querréis llevaros media tienda.

Fábrica de café «Kurukahveci Mehmet Efendi»

Este lugar es genial tanto por el producto, que es el café, como de su modelo de marketing de ventas, que sin duda hace que te vayas de allí, no con uno ni dos, si no con un paquetito de café de regalo para cada conocido.

Justo en el ángulo recto de esa L que forma el mercado se encuentra esta fábrica de café, que intuiréis metros antes por el delicioso aroma de café recién molido. Existe un apartado, una ventana abierta, donde podréis conseguir este café (famoso en todo Estambul) si no recordamos mal, medio kilo por unas 15 liras (unos 3 € al cambio).

Justo al lado veréis otras ventanas donde poder ver a los trabajadores que empaquetan este café, metiéndolo en las bolsas, casi sin necesidad de usar la báscula para dejar la cantidad exacta de café en cada una de esos paquetes. Lo hacen a tal velocidad, que casi cuesta mover el cuello al mismo ritmo.

Así que demostración de cómo funciona el empaquetado en una fábrica de café, y regalo o energía para levantarte por las mañanas en una buena taza, por el mismo precio.

Pastelerías en el Mercado de las Especias

Justo enfrente de la tienda de café encontraréis una pastelería que os ofrecerá (además de una manera de irte rodando hasta vuestro país de origen sin necesidad de avión) toda la gama de gastronomía dulce turca.

Solo escribiendo este post, ya estamos salivando de acordarnos de aquellos pequeños trozos de cielo..con azúcar. Nosotros, un poco por irnos con la salud con la que habíamos llegado y no con diabetes, decidimos probar tres, de los cuales no nos arrepentimos de ninguno.

El primero el baklava, un pastelito en forma de romboide formado por varias capas de hojaldre y con un fruto seco dentro, que suele ser pistacho y nueces pecanas, todo recubierto de un almíbar un poco mas denso que el que conocemos en España (nos salieron tres por 10 liras). También probamos unas bolas, que son de masa como la de los churros de España (petit four) pero algo más ligera, la cual recubren de caramelo (fueron 5 liras unas 10 bolas). Y por último una especie de papilla de almendra con leche y azúcar, que preparan en una especie de cocina, situado aparte de los expositores de la pastelería. No es un mazapán, pero es algo similar, un poco más líquido. Ambos tres son típicos y por eso nos dentamos por ellos. ¡Qué ricos!

El Mercado de «Arasta Bazaar»

Este mercado al estar un poco más apartado de todas «las zonas más turísticas» de Estambul, pasa un poco más desapercibido. Nosotros dimos con el gracias a la recomendación del guía del Free Tour por Estambul, el cuál decía «si yo quisiera comprar un regalo a alguien que aprecio, vendría a este mercado». Y la verdad que es una frase muy acertada.

Este mercado, vamos a decir que es un poco más «occidental», es decir, no se basa tanto en puestos que sacan un montón de expositores, estanterías y mesas a la calle para que no haga falta ni entrar en la tienda para comprar algo. Aún que sus escaparates son muy grandes y dejan apreciar todo los productos que venden, la parte que muestran fuera esta colocada con más detalle. Es cierto, como decía nuestro guía del tour por Estambul, que los artículos que os llevéis con vosotros gozaran de más calidad que en otros mercados más conocidos y turísticos.

Es por ello, que si quieres visitar un mercado donde los vendedores no te inciten tanto a la compra, y conseguir producto de manera un poco más tranquila, este es tu mercado. Al igual que en todos se puede regatear, nosotros lo hicimos, y además hay menos gente que os dejará apreciar los bonitos juegos de azulejos que han colocado en medio de la calle para adornarlas.

Un secreto oculto del mercado «Arasta Bazaar»

Además de visitar este lugar, os aconsejamos que os acerquéis a la tienda de alfombras que hay justo en la entrada llamada «Nakkas Oriental Rugs & Textiles».

La tienda de alfombras, es una tienda de lujo, donde nada más entrar si preguntáis a la recepcionista os indicará encantada las cisternas gratuitas, perfectamente restauradas, con un montón de maquetas de lugares de Estambul y un audiovisual que tiene esta tienda en su sótano. Es un secreto de Estambul que muy pocos conocen.

El Gran Bazar de Estambul

Y os preguntaréis cómo hemos podido dejar al Gran Bazar de Estambul para el último puesto. Y es que en realidad nosotros tenemos sentimientos encontrados con uno de los bazares más antiguos  y más grandes del mundo.

Sobre todo con esa segunda parte, la de más que grande, inmenso nos atreveríamos a decir. Situado en la parte vieja de Estambul, imaginaros un lugar que reúne mas de 4000 tiendas en casi 60 calles diferentes y que recibe a 300.000 mil personas. Si a esto le sumamos, que nuestra visita coincido con la fiesta musulmana más importante después del Ramadán, llamada Eid al-Adha, imaginaros nuestra sensación al entrar allí.

Es cierto que hay millones de cosas que puedes comprar, que si algo no existe allí no se si existirá en el mundo, que todo brilla, que todo luce, que todo huele genial, pero puff…que de gente, que de opciones para elegir, que tamaño inmenso. Entras con toda la ilusión de estar en el Gran Bazar de Estambul por fin, y sales de allí pensando que has puesto tu vida a salvo entre tanta gente.

Entender este post con la ironía que le introducimos a la historia, pero de verdad que para nosotros se nos desmadró en dimensiones. Aún así, hubo cosas que nos maravillaron de este lugar, como la organización de las tiendas, la limpieza, la colocación de los objetos, la reunión de tiendas por gremio y también mucho su estructura: columnas que jugaban con arcos y brillos de todas las joyerías, puertas adornadas con esa bonita caligrafía turca jugando con azulejos de colores, laberintos de tiendas entre las que siempre destacaba algún pequeño y tradicional negocio, ojos y más ojos turcos de color azul, blanco y negro por todos lados, toneladas y más toneladas de especias.

Este lugar desde luego es especial, pero para nuestra experiencia disfrutamos mucho más de los otros dos mercados donde nos podíamos parar, observar el arte del regateo, poder elegir nuestras compras entre un numero de variedades manipulables. Y no esa ola que intentamos surcar desde que entramos por una de las 7 puertas por las qué se tiene acceso al Gran Bazar de Estambul y que indudablemente no pudimos surfear.

Ver el vídeo de los mercados de Estambul

Si queréis ver nuestra experiencia disfrutando de todos los mercados de Estambul, poder recorrer con nosotros pasillos llenos de colores, aromas, disfrutar de cada bocado de la comida que fuimos los afortunados de probar y de toda la fantástica cultura que nos rodeo en esos tres días que visitamos la ciudad de Estambul, no os podéis perder nuestro vídeo ¡Subscribíos para enteraros de todas nuestras aventuras!

Como regatear en los mercados o bazares de Estambul

Una gran pregunta que nos solemos hacer todos cuando vamos a un mercado, más bien a un bazar, donde en su cultura tienen integrada intrínsecamente la practica del regateo es ¿De que manera consigo yo un buen precio y que si y que no, esta aceptado en este «juego» del precio justo?

Pues nosotros te lo vamos a resumir, según nuestra experiencia en los mercados y bazares de Turquía y de Marrakech.

¿Cómo empiezo a regatear?

Es muy sencillo, cuando veas algo que te gusta, intenta no mirarlo con cara de interesado. Una cara de  «va..pues igual en mi casa puede quedar bien» sería lo suficiente. Entonces el siguiente paso sería acercarse al dueño y preguntarle cuánto cuesta. Además de tener claro lo que más o menos estas dispuesto a pagar por ello, la regla que siempre nos dicen es que comencemos bajando esa cifra que nos dan en un 50%. Nosotros nunca hemos sido capaces de arrancar así, no somos capaces de bajar más que el 30% ¡y ahí empieza el juego!

Sigue un poco las miradas de la persona con las que negocias el precio y más o menos intuirás cuando te acercas. Ten en cuenta , que cuando te dicen un precio final y ya lo ves correcto, y tu mente de occidental te dice «joe amigo, eso es un buen precio ya» aún podrías bajar «unos euros más».

¿Y si me hago «el teatrero/a» y me marcho?

Cuándo nosotros hemos preguntado a locales sobre la técnica de hacer que no te interesa e irte, para que vengan «llorando y suplicando» que te lleves ese imán para la nevera, nos dicen que así es. Pero a nosotros, «jamás de los jamases» en toda Turquía con esta técnica nos persiguió suplicando nadie 🙂

Hemos de decir, que por ejemplo en Marruecos, si que alguna vez han venido a por nosotros para cerrar el trato con el último precio que dimos nosotros y que de primeras no fue aceptado. Pero en Turquía no.

De hecho, han sido más de un español los que hemos visto salir de una tienda, con «el rabillo del ojo» mirando haber si salían ha cerrar el trato y hemos visto su cara de disgusto de no. Siempre se puede volver si te gustaba mucho ese objeto y pagar el último precio que ofrecieron.

¿Y en sitios con precios se puede regatear?

La normal general es no, si tiene los precios, es un precio fijo. Se regatea donde no hay precios (nosotros siempre pensamos «joe, pues si no tienen precio puesto nosé por dónde empezar». En la practica te diremos que tienes que «explorar» un poco el terreno, ósea, ver un poco como es la tienda.

Si es una tienda, con precios bien indicados, que ves que el producto que venden es de mucha calidad, y que todo esta muy colocado, no regatees. Pero sí es una tienda dentro de la parte turística, pero ya a las afueras, y tiene precio pero ves que no tiene nada de afluencia de gente, inténtalo. Si dice que no pagas el precio y tan amigos.

En nuestro caso, esta técnica nos ha funcionado y hemos regateado en ese tipo de tiendas aún con el precio fijo indicado.

Donde dormir en Estambul

Esta es una difícil decisión, no te vamos a engañar. Hay muchas, pero que muchas ofertas y de todos los estilos para pasar las noches de tu visita a esta gran ciudad. Dependiendo de tus condiciones, de que tipo de viaje hayáis organizado, del plan que hayáis decidido seguir os vendrá mejor un lugar o zona y otros.



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Nosotros como siempre te dejamos el mapa, donde de un solo vistazo podrás controlar un poco los hoteles, hostales, apartamentos, etc. que están disponibles y también el rango de precios.
Y después de mostrarte en el mapa la oferta de Estambul os vamos diferenciar dos zonas claras para que os situéis y sepáis la diferencia de ambos lugares de esta ciudad:

Estambul estaría dividida en dos zonas (decir esto, es decir mucho, pero para que nos entendamos) una en la que están todas las mezquitas, monumentos y actividades, llena de turistas; y otra zona cruzando el Puente de Galata, donde viven las personas locales de Estambul.

Estambul de noche es una ciudad preciosa y tranquila
Estambul de noche es una ciudad preciosa y tranquila

Por lo tanto si sois de las personas que después de pasar un día entero conociendo una ciudad, visitándola y recorriéndola entera os gusta disfrutar de una cena tranquila, hasta altas horas de la noche descansando en una cafetería o en un bar, es mejor que escojáis para dormir la zona asiática (pasando el Puente Galata).

Para llegar, por ejemplo del Bazar de las Especias a esta zona, no son más de 20 minutos andando, además de tener todas las opciones del transporte público (taxi, tranvía, metro) o privado (los taxis tienen muy buen precio). New Galata Grace es un hotel que esta nada más se cruza el puente y sus vistas desde la ventana son ¡FLIPANTES!

Si por el contrario sois de los que os gustan estar «al pie del cañón» bien por la mañana, pegándoos un gran madrugón y ser de los primeros en visitar las actividades de Estambul, es mejor que os quedéis a dormir en la zona centro.

La Mezquita de Solimán fue la que más nos gusto de Estambul
La Mezquita de Solimán fue la que más nos gusto de Estambul

Esta zona, al contrario de pensar que al ser la zona más turística cerrará todos sus comercios más tarde,  es al revés. Una vez llega la zona de cierre, esta parte de Estambul se queda vacía y «apagada», y para moverte y disfrutar de la noche tendréis que ir a lugares concretos que tengan ese horario (mientras que en la zona asiática, es una zona con mucha más vida nocturna, por que es donde «se esconde» la verdadera población de Estambul).

Burckin Suleymanuye es un hotel súper moderno, con unas vistas que tendrás Estambul para vosotros solo mirando por la ventana. Lo mejor su ubicación, casi pared con pared con la Gran Mezquita Azul.


Estambul es una ciudad que nos enamoró, pero a la misma vez hay que tener una pizca de precaución, por que como te vas de allí prendada/o de ella puede ser que con unas horas más acabes agobiado de gente, actividad, atracciones, actividades y el ritmo de esta ciudad te lleve con ella. Nosotros fuimos en este aspecto cautos, y nos fuimos de allí, al tiempo justo de llevarnos a España un amor platónico a Estambul.

 

 

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